1. Presentación: ¿Cual es su perfil profesional?
Cursé la licenciatura en Ciencias Antropológicas, orientación en Antropologí­a Social (Faculta de Filosofí­a y Letras-UBA). Egresé en el año 1993.
Me desempeño desde el año 1991 como auxiliar docente de la carrera de Antropologí­a y a partir del año 2005 como Jefa de Trabajos Prácticos. En el año 2004 me incorporé a la materia Antropologí­a Social y Cultural, de la Carrera de Ciencias de la Comunicación (Facultad de Ciencias Sociales-UBA).
También me desempeñé como Adjunta en la materia Antropologí­a de la Carrera de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Lanús.
He cursado la Maestrí­a en Polí­tica y Gestión de la Ciencia y la Tecnologí­a (UBA).
He integrado grupos de investigación UBACyT.
Respecto otras ocupaciones, me he desempeñado como profesional técnico en la Secretarí­a de Planificación de la UBA y como asesora en temas de ecologí­a en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

2. Experiencia personal:
En  mi experiencia personal, el interés por la Antropologí­a surgió casi espontáneamente. La decisión formal de cursar la carrera la tomé al finalizar el colegio secundario y luego de averiguar dónde se dictaba.
Mi perfil actual fue definiéndose gradualmente. La inserción docente me ayudó mucho en la formación académica. Mi interés por los temas de investigación referidos a la ciencia y la tecnologí­a, se fue completando con la Maestrí­a y con mi participación en grupos de investigación.

3. Acerca de su trabajo: ¿En qué consiste su trabajo todos los dí­as?
Mi trabajo fundamentalmente se centra en las actividades docentes. Como Jefa de Trabajos Prácticos, preparación y coordinación de las clases prácticas. Discusión de bibliografí­a, seminarios internos y el dictado de clases.
Respecto de la actividad extra académica, me he desempeñado como miembro de equipos técnicos en el área pública (Rectorado-UBA; Legislatura CABA), colaborado en proyectos y publicaciones vinculadas con la formación de recursos humanos en salud y con temas de ecologí­a y espacio público en el ámbito de la CABA.

4. Acerca de la profesión: ¿Cómo es esta profesión?
El campo laboral de la Antropologí­a Social se está redefiniendo. Si bien no podemos hablar de toda la participación esperable, ciertos ámbitos de la función pública incorporan este perfil profesional. La gestión pública, la participación en grupos interdisciplinarios, etc.
El financiamiento para la formación de postgrado ha ido en aumento, en el sentido de ampliar el ingreso de jóvenes investigadores, por ejemplo, en el CONICET y en proyectos financiados por la Agencia de Promoción Cientí­fico y tecnológica
(en calidad de becarios). Lo más difí­cil es la continuidad, es decir, más allá de la mejora en los ingresos, se hace necesario complementar con actividades de docencia, y esto hace difí­cil la continuidad y rapidez requerida para finalizar los estudios de postgrado -doctorados y maestrí­as-.
Hoy el campo académico -investigación y ascenso en la escala docente- y el laboral en sentido más amplio, requieren la especialización en forma casi excluyente. La formación de grado no es suficiente como calificación y requisito para aspirar a becas, a entrar a la carrera de investigador, etc.
Algunos se inclinan por la formación docente y la obtención de tí­tulos formales en esa área, para insertarse en la enseñanza media o terciaria y ampliar así­ las posibilidades de empleo.
Lo que hace falta para ser bueno en esta actividad, creo yo, es complementar la formación continua con la inserción en la investigación en el campo. Eso define creo yo el perfil profesional y la identidad de la disciplina.

5. Acerca de la carrera: ¿Cómo es la carrera?
La cursada en mi caso fue bastante lenta. Ingresé a la carrera en el año 1982, antes del cambio de plan de estudio. Este adolecí­a de todas las deficiencias propias de los años previos al advenimiento de la democracia. Demoré la cursada de materias que eran totalmente prescindibles hasta el año 1984. Las materias más interesantes fueron las antropologí­as sistemáticas, epistemologí­a, antropologí­a filosófica (viejo plan), Historia Social, Sistemas sociocultares de América I y II. Se puede cursar y trabajar, obviamente, si el trabajo no es de tiempo completo, de otro modo, cuesta encontrar horarios, aulas, y, en el caso de los seminarios de la orientación, a menudo la oferta horaria, es incompatible con actividades que demanden una jornada completa.
Respecto de las pasantí­as, creo que no es común, pero tampoco estoy muy al tanto.

6. Recomendaciones/ comentarios al margen:
Primero y principal, que tenga interés en el estudio y la reflexión, que tenga amor por la teorí­a, por la discusión, por la lectura. Que sepa que lo más importante es trabajar con puntos de vista amplios y no quedarse en lecturas simplistas acerca de la tradición antropológica. No es polí­ticamente correcto declarar interés por los clásicos de la antropologí­a, y mucho de lo que se cursa y lee es poco antropológico. En otros paí­ses, como Brasil, la formación es más rigurosa y antropológica. En la carrera hay poco trabajo metodológico, aunque la clave de la misma sea la formación y la teorí­a en el contexto de la experiencia de campo.
Lo más adecuado es comenzar a acercarse a grupos de investigación, a las cátedras, a los seminarios, etc. y empezar a delinear los temas de interés previo a la realización de la tesis de licenciatura.

7. Firmante:
Nombre: Amalia
Nacionalidad: Argentina
Profesión: Lic. en Ciencias Antropológicas

Por: Giselle Pinett